LOS Usos Culinarios de la Algarroba

Para utilizar la Algarroba en nuestros platos, previamente tiene que haber sido tostada y molida (pulverizada), se comercializa en forma de harina o polvo y puede ser consumida sin cocción. Los que deseen hacer en casa harina de algarroba, hemos puesto esta receta y para los que no saben como usarla, os ofrecemos algunas recomendaciones.

MEZCLADA CON LÍQUIDOS 

Mezclarla con líquidos para hacer una salsa o una bebida, para que la algarroba quede bien disuelta, obtendremos mejores resultados: 
  • Si la mezclamos con el líquido caliente.
  • Con el líquido frío: echaremos primero la algarroba con un poco de líquido y lo mezclamos bien hasta que esté bien disuelta y no hayan grumos, luego acabamos de rellenar con el resto de líquido restante.
 
Para hacerla como chocolate a la taza:
  • Se pone el líquido al fuego, cuando esté bien caliente (pero sin llegar a hervir) echamos la algarroba y se bate enérgicamente para que se disuelva bien, seguir cociendo el tiempo que nos indique, pero cuando rompa el hervor bajaremos el fuego para que siga cociendo a fuego lento, ya que si hierve demasiado sabrá amarga.  

Usarla para hacer dulces

Utilizaremos la harina de algarroba casi de la misma forma que el cacao desengrasado en polvo, teniendo en cuenta que la algarroba en su naturaleza es dulce, pudiendo restar del endulzante que lleve la receta.
 
Tendremos en cuenta su color, que dependiendo del tipo de algarroba y su tostado, será más clara o más oscura. Según la proporción de harina de algarroba que echemos en la receta, éstas nos saldrán más negras. Si no deseamos que se queden tan oscuros, podemos cambiar de marca y buscar otras algo más claras o simplemente echar menos cantidad. 
 
Su sabor es muy peculiar, algo fuerte o como regaliz, también se asemeja al sabor del cacao y del café (se utiliza como sucedáneos de ambos como alternativa más sana, ya que no contiene ningún tipo de excitante). A veces las personas que no han comido jamás algarroba en las primeras ocasiones puede no agradarles, porque la suelen encontrar de sabor fuerte. Si queremos introducirla en casa, en las primeras elaboraciones hay que echar menos cantidad, para ir acostumbrando el paladar y despúes iremos añadiendo poco a poco cada vez más cantidad, hasta quedar en el punto deseado.
 
Recomendación: espolvorear el molde con harina de algarroba (si se espolvorea con harina blanca, salen blancos por debajo) espolvoreando el molde con harina de algarroba, se despegan igual de bien y salen con color uniforme.

Conservación

Para conservarla en buen estado se aconseja guardarla en bolsas de papel para que se ventile y no se humedezca (así no se apelmaza, haciendo terrones). También se puede guardar al vacío, en frascos herméticos y en bolsas de plástico.
 
Se recomienda almacenarla en un lugar fresco (menos de 20 º C) y seco (menos de 70 % humedad). Puede conservarse en la nevera, siempre que el envase esté bien cerrado para que no le entre humedad (porque tiende a apelmazarse).
 
Sobre todo tener la precaución de cerrar bien el envase después de cada uso, así evitaremos que se humedezca y se vayan formando terrones. Pero en el caso que haya terrones, no significa que esté mala, se deshacen con las manos, con un tenedor o tamizándola y se usa normalmente.
 
Conserva sus propiedades nutritivas durante 12 meses y no se echa a perder hasta pasado el año y medio bien largo.

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