Vicente Serana de la Plataforma Sierra de Chiva

Vicente Serana de la Plataforma Sierra de Chiva

En el Boletín Informativo nº6 de Empresas Innovadoras de la Garrofa (EiG) encontramos una interesante entrevista a Vicente Serana sobre los algarrobos centenarios. Vicente es técnico forestal y miembro de la Plataforma Sierra de Chiva, la cual lleva 14 años realizando actividades relacionadas con el medio ambiente para proteger y preservar dicho paraje. 

Os mostramos tal cual la entrevista que nos ha cedido EiG. 

“Yo veo cada garrofera como si fuera un microhábitat” 

Vicente Serana es técnico forestal y miembro de la Plataforma Sierra de Chiva. Será uno de los ponentes de la III Jornada Técnica de EiG, con su charla sobre las Garroferas Centenarias. 

P: ¿Qué es y a que se dedica la Plataforma Sierra de Chiva? 

R: La Plataforma Sierra de Chiva lleva 14 años defendiendo la Sierra de Chiva y realizando actividades relacionadas con el medio ambiente; actuaciones por ejemplo con la garrofera, precisamente…En realidad todo esto surgió por un plan eólico con el que se pretendía instalar 380 aerogeneradores, un plan con el que muchas personas estábamos en contra y surgió esta plataforma. Somos un grupo de gente del pueblo, técnicos ambientales…y nos dedicamos a la conservación de este paraje, de la Sierra de Chiva. 

P: ¿Qué importancia tienen los algarrobos en el entorno de la Sierra de Chiva y de la comarca de la Hoya de Buñol? 

R: Las garroferas son muy importantes en este entorno, no solo por el medio ambiente, también es un cultivo que ha marcado mucho la etnografía, el léxico…la cultura de la gente de toda la comarca de la Hoya de Buñol. Luego es un árbol que se adapta muy bien a las sequías, muy útil en la lucha contra la erosión y crea un hábitat que favorece a muchas especies vegetales y de fauna.  Un hábitat totalmente comparable con las dehesas extremeñas o los sotos de castaños que tanto se están conservando y recuperando ahora. Y para mí, cada garrofera es un microhábitat; da alimento, da cobijo…los garroferales albergan una gran biodiversidad, aunque desde fuera sólo parezcan cuatro árboles, pero en realidad es todo lo contrario. 

La diferencia con otros hábitats es el tema de cómo están cultivados y distribuidos; al estar abancalados, en los ribazos y en los linderos quedan muchos arbustos y estos dos elementos sirven de puente para que los animales dispersen las semillas y mejoren el entorno forestal, y luego está su capacidad de actuar como cortafuegos; recuerdo el reciente incendio de Chulilla, en el que el fuego no pasó hasta la Sierra de Chiva gracias a los garroferales que hay en la zona de Gestalgar que pararon el fuego. Si no, el fuego hubiera pasado y hubiera acabado con todo. Y ya también el tema paisajístico, un paisaje muy auténtico y único, porque en cuanto pasas de la zona del Portillo de Buñol, claro, allí ya no hay de este cultivo, y vimos que en nuestra zona es donde más quedaban. 

P: ¿Cuántas  garroferas centenarias, monumentales, quedan en dicho entorno? 

R: Hemos encontrado 43 árboles muy grandes y de mucha edad, y de esos 43, 15 monumentales. Pero la legislación para considerar un árbol monumental es estricta, y no se adapta a cada especie, es para todas la misma, y por ejemplo las garroferas monumentales cumplen el tema del perímetro, pero no se puede averiguar fácilmente qué edad tienen, es prácticamente imposible, porque las garroferas casi todas están huecas, y en las ramas no se marcan bien los anillos. A partir de seis metros de diámetro del tronco de un árbol ya se considera monumental, y algunas garroferas lo dan; pero en un campo de algarrobos, una da esa característica y otras no, aunque esté claro que se plantaron todas en el mismo año, no un árbol primero y veinte o cincuenta años, otros después. Tenemos también el caso de las multitronco, que oficialmente no pueden ser monumentales, pero si midiéramos el perímetro de todos los troncos que forman un mismo árbol, darían perfectamente ese perímetro marcado. 

P: ¿Y cómo están estas cuarenta y tres conservadas? 

R: De las que tenemos catalogadas, la mayoría están bien conservadas; cuando hicimos el catálogo hablamos con los dueños para poder fotografiarlas y la mayoría de los dueños de los campos se mostraron receptivos e interesados. Y si alguna estaba sin podar y sin labrar, aquello les hizo tomar algo de conciencia y comenzaron a cuidarlas otra vez… Hay algunas que están muy descuidadas y necesitan sus cuidados, porque la garrofera necesita pocos cuidados, pero los que necesita hay que dárselos. Pero el 85% de estos árboles están bien. 

P: ¿Tienen alguna propuesta para conservarlas mejor? 

R:  Propusimos al Ayuntamiento de Chiva crear un circuito de educación ambiental, e intentar crear algo así como una denominación de origen, ya que sabemos que la garrofa se utiliza ya bastante para la gastronomía y para la alimentación humana, o dar la posibilidad de apadrinar un árbol o alguna ayuda que se cuidaran más. Sería una manera de potenciar la economía y la productividad de este cultivo y que los campos se cuidaran más, pero con esta situación económica que estamos viviendo, de momento es algo que o se contempla. Una lástima porque hablamos de un patrimonio arbóreo único y de los más importante del Mediterráneo occidental; una concentración de garroferas antiguas como la que hay en esta zona, yo creo que en España no la hay. 

P: ¿A qué se debe que exista esta concentración tan singular? 

R: Una de las razones de que esto pase es que no haya llegado el cultivo de regadío, y no se cortaron los garroferales para plantar naranjos. Luego no se ha construido, y después está el aspecto más “romántico”, por el aprecio y el valor que se le da al trabajo que los antepasados realizaron cultivando y cuidando ese árbol. Sobre todo por esto último, porque si no es por ese valor sentimental, no se entiende que se hayan conservador, yendo al precio que van. 

P: ¿Qué influencia tiene la garrofera en la vida normal, en la cultura o incluso el léxico de esta zona? 

R; Respecto a la influencia en la cultura y en el léxico, por ejemplo “Vas más tapao que una garrofera”, “eres más bonico que un rebrotín”… todo haciendo referencia a momentos y etapas por las que pasa la garrofera. En los pueblos de la zona hay varias personas que tienen como mote “garrofa”… y luego está el tema del escudo de Cheste, en el que hay siete garroferas. 

Fuente y Fotografías cedidas por Empresas Innovadoras de la Garrofa (EiG).

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