CLIMA Y SUELO

El Clima adecuado: El Algarrobo es autóctono de climas mediterráneos, como no resiste el frío y sobretodo las heladas, se cultiva a una altura máxima de 500 metros, si es un terreno cerca de la costa, debe estar entre 40-50 kilómetros hacia el interior. 

El Suelo y su preparación: Crece en terrenos áridos y calcáreos, sueltos o de consistencia media, pero no tiene problemas en crecer en otro tipo de suelo, mientras se controle su drenaje, para que no se queden charcos ni humedades, es muy sensible a coger hongos del suelo y la podredumbre de la raíz. Antes de empezar la plantación, es recomendable conocer las características físico-químicas del suelo, se pueden hacer análisis y además, limpiar de restos de otros cultivos o de desmontes. La preparación básica del suelo sería un arado de subsuelo profundo, en una dirección y al cabo de 1-2 dos meses, otro arado de subsuelo cruzando el primero. Después hacer un abonado con materia orgánica bien fermentada y preferiblemente con fósforo para facilitar el desarrollo inicial del sistema de raíces. Los arados deben empezarse en otoño para plantar a finales de inverno. 

VIVERO DE PLANTAS

Multiplicación de las plantas: El método más usado para obtener nuevas plantas es a partir de la semilla, que después cuando crezcan, deben injertarse con las variedades comerciales. También se utilizan las estacas, retoños de raíz y acodos. Utilizando el método de las semillas se producen árboles más fuerte y resistente a plagas o enfermedades. En contrapartida, este método es más lento y no reproduce los caracteres de la planta madre. 

Para reblandecer la impermeabilidad de la cáscara de los garrofines, éstos deben permanecer en el agua unos 10-12 días antes de sembrarse, no deben emplearse hasta que estén hinchadas, con apariencia a resquebrajar su piel. La mejor época para la siembra de las semillas, son los meses de marzo-abril, pues la germinación se beneficia por la temperatura y la humedad. 

Las plantas tendrás que ser regadas asiduamente durante sus primeros años. Para obtener plantaciones con grandes rendimientos es conveniente injertar los arbolitos en el vivero a los tres años y trasplantarlos al terreno definitivo cuando tengan unos cinco años.

Los métodos de injerto más usados son los de escudete y canutillo. Los árboles injertados empiezan a dar frutos entre los 5-6 años, los arbolitos de semilla sin injertar, dan fruto entre los 7-8 años. 

La reproducción es compleja ya que hay árboles con flores hermafroditas, con flores masculinas y con flores femeninas. Las variedades más cultivadas suelen ser unisexuales, con flores sólo masculinas o sólo femeninas. Las flores de los árboles que son sólo flores femeninas, salen más tarde y tienen mayor tamaño. Dentro de los algarrobos con flores masculinas, existen unos con flores amarillas y otros con flores rojas. Los de flores rojas son más fáciles de cultivar, porque producen más cantidad de polen, pero en contrapartida, son más sensibles al frío. Diversos autores han confirmado mayor posibilidad de germinación del polen en las variedades hermafroditas.

vivero de algarrobos

PLANTACIÓN

Plantación: El árbol alcanzará un gran tamaño, antiguamente se ha plantado a marcos muy amplios, que iban desde los 15X15 a los 20X20 metros. Actualmente se tiende a reducir los marcos, para obtener árboles más pequeños y rentables. En su cultivo controlado, se recomiendan densidades de 80 a 100 árboles por hectárea, en marcos entre los 8X8 – 10X10. La plantación de los arbolitos se realiza a finales de invierno para evitar las heladas. Se hacen agujeros desde 30X50 hasta 60X80 cm y regar después de plantarlos. 

Riego: Durante los primeros años de ser plantado se recomienda cinco o seis riegos. Es muy resistente a la sequía, puede dar frutos sin superar los 220mm/año, pero el agua necesaria para una fructificación adecuada, se estima en unos 350mm/año. En el cultivo de producción controlada, se emplean entre 800-1000mm/año, entre lluvia y riego. 

Crecimiento: Es un árbol de crecimiento lento, dependiendo de la zona dónde esté, hace un reposo invernal. Las fases de crecimiento pueden ser de dos a tres anuales, en primavera y en otoño. Empieza a dar frutos dependiendo de si son árboles injertados (a partir de los 5-6 años) o son de semilla sin injertar (a partir de los 7-8 años). Una buena producción se espera a partir de los 10 años. La tendencia a que las ramas se alarguen en horizontal, obliga a menudo a apuntalarlas, para evitar que el peso de la cosecha las rompa. 

CULTIVO

Arado: En las plantaciones regulares acostumbran dar mínimo dos arados superficiales al año, si se pueden tres, con cavas al pie de los árboles. El arado se debe hacer: uno en otoño, después de la recolección de la cosecha, el segundo en abril, y si se hace un tercero, al comenzar la madurez del fruto, en agosto. 

Abono: Durante tiempo se consideró que los Algarrobos no necesitaban abonos. Es un hecho que la producción de garrofas y su tamaño están influenciados por la fertilización. Se recomienda un abonado inicial antes de plantar y repetirlo cada tres años, coincidiendo con el arado de otoño. Pueden ser de cualquier tipo de materia orgánica y se puede añadir Fósforo, si el nivel del suelo está por debajo de 4ppm y Potasio, si el nivel del suelo está por debajo de 6 – 8ppm. Magnesio y enmiendas calcáreas, no suelen ser necesarias. 

Poda: Los primeros años no requiere podarlo, es recomendable realizar una primera poda a los 5 años para eliminar malos tallos. No necesita poda, pero esta técnica es muy importante a la hora de su cultivo, para dar la forma adecuada a los nuevos árboles, en el mantenimiento de los más longevos y para eliminar la madera afectada por podredumbres o plagas. Cosas a tener en cuenta en la poda: 

  • Cuando el Algarrobo da fruto, siempre lo hace en el mismo sitio.
  • Es muy sensible a los ataques de parásitos e insectos de la madera, se deben evitar numerosos cortes y gruesos, a no ser que éstos sean para el saneamiento del árbol. 

La técnica del corte es muy importante, hay que encontrar el equilibrio entre lo más beneficioso para la planta y el productor. Racionando la poda y haciéndola en el momento oportuno, se llega a dos objetivos: Los árboles jóvenes producen más rápidamente y hay más calidad y tamaño en los frutos. 

La mejor época para podar es a principios de otoño, inmediatamente después de la recolección de la cosecha. Como las flores salen en las nudosidades de las ramas, no es necesaria una poda de fructificación como en otros árboles. Basta con una poda para limpiar cada 2 años y una más intensa cada 5 o 7 años para corregir los desequilibrios de la copa. 

Polinización: Las flores nacen en las nudosidades de las ramas de tres a cinco años de edad y aunque aparecen desde julio hasta diciembre, la polinización ocurre principalmente desde septiembre a octubre Si en el momento de la floración se presentan nieblas o humedad ambiental elevada puede hidratarse el polen y quedar anulado el poder de recepción de éste por parte de los pistilos. Se puede perder una gran parte de la cosecha. La polinización puede ser anemófila y entomófila (provocada por el viento y por insectos). Se recomienda entre un 10-20% de árboles machos entre las plantaciones de árboles hembras. También puede injertarse una rama de los árboles hembras con varias yemas de los árboles machos, con el fin de que las ramas que aparezcan puedan, al florecer, asegurar la polinización. Se ha constatado mayor viabilidad de germinación del polen en las variedades de árbol hermafroditas. 

Producción: Empieza a dar fruto entre el 5º o 6º año, dando unos 4–5Kgr de garrofas. En torno a los 10 años, su producción oscila los 20Kg. Entre los 15–20 años de edad, produce unos 30–50Kg. Árboles de la misma edad, recibiendo los cuidados adecuados, dan entre  60–120Kgr. A partir de los 40 años, producen entre 200–300Kgr. Las producciones no suelen ser regulares, acostumbra a dar un año abundante y otro año más escaso. Puede ser resultado de una mala polinización, de lastimar las flores al recolectar la cosecha o a un mal cuidado del cultivo.

Racimo de algarrobas pequeñas.

RECOLECCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN

Recolección: La época de recolección varía en función de las características climáticas de la zona y de las variedades cultivadas, realizándose generalmente entre Setiembre y Octubre. Para saber el momento justo para recolectar, se recomienda que ya hayan caído al suelo una tercera parte de los frutos del árbol, asegurándonos de esta forma, que el fruto se ha secado adecuadamente. 

Al recolectar, no se aconseja utilizar productos que provocan la caída del fruto, ya que pueden provocar que se caigan las flores de la siguiente cosecha. Los métodos mecánicos como los vibradores o aspiradores, tampoco son aconsejables, al ser poco rentables y peligrosos, por la facilidad en que se caen las flores, se desgarran las ramas y se lastima el tronco. La técnica más adecuada de recolección es la manual y se basa en el empleo de varas o cañas alargadas con las que sacudir suavemente las ramas o tocar los frutos para que se caigan.   

Esta técnica se denomina ordeño de las ramas, no es lo mismo que “el vareo” y se ha de hacer con extremo cuidado, para no dañar a las flores de la próxima cosecha. 

Los frutos tirados en el suelo, se recogen a mano ayudados con rastrillos o rodillos de púas y se meten en sacos, pero actualmente el procedimiento se ha modernizado utilizando mallas o lonas, debajo del árbol y a veces instaladas sobre dispositivos mecánicos, que facilita la recogida de los frutos y el llenado de los sacos, para llevarlas al almacén. Es importante que los sacos en dónde permanecerán las algarrobas, permitan una buena aireación (de cáñamo o arpillera) para completar su desecación. 

Si las garrofas se han recolectado bien secas, pueden conservarse directamente en locales frescos, bien ventilados y sin humedad. Si se han recolectado antes, hay que ponerlas a secar al sol para que pierdan el exceso de humedad, de lo contrario se pueden pudrir. 

Las algarrobas suelen perder entre el 4–5% de su peso, en algunos casos hasta el 10%. 

Montón de Algarrobas secándose al sol

Comercialización: La comercialización de la garrofa suele hacerse a través de asociaciones cooperativas o del comercio privado (almacenistas comerciantes o almacenistas–troceadores). El comercio de la algarroba empieza en el período inmediato después de su recolección. Se comercializa entera, troceada (separación de la semilla del resto del fruto), pulverizada y el garrofín entero. La semilla, ha aumentado su presencia en el mercado. Entre el 70-80% de la producción española se queda en el mercado nacional y se exporta el resto, el 20-30%.

En España hay una asociación formada por empresas del sector de la Algarroba: Empresas Innovadoras de la Garrofa, se encuentran desde productores de algunas cooperativas, troceadores industriales y algunas empresas transformadoras de la goma de garrofín (E-410), sus objetivos son:

  • Defensa del sector de la Algarroba.
  • Promoción del cultivo de la Algarroba en España.
  • Fomento de estudios y programas de investigación del Algarrobo.
  • Impulso de programas de investigación y desarrollo de la Garrofa y sus derivados.
  • Potenciación de las relaciones entre los asociados.

 

Texto de elaboración propia a partir de distintas fuentes, destacando entre otras:
“Guía para el Cultivo y el Aprovechamiento de los Algarrobos y Trupillos”, Prosopis Juliflora (Swartz) Dc., y Prosopis Pallida (H & B. ex Willd.) H.B.K., autor: Ángel Díaz Celis, Convenio Andrés Bello, Bogotá-Colombia.
“Hojas Divulgadoras del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación: Cultivo del Algarrobo”, Juan Tous Martí, 1.984.
“Hojas Divulgadoras del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación: Comercialización y Variedades de Algarrobo”, Juan Tous Martí, 1.985.
”Prospección de Variedades de Algarrobo en las Islas Baleares”, J.Tous, I.Batlle, J.Rallo, A.Romero, Palma de Mallorca, 2.001.
“Tratado de Fruticultura para Zonas Áridas y Semiáridas Vol. II Algarrobo, Granado y Jinjolero”, Pablo Melgarejo Moreno y Domingo M. Salazar Hernández, AMV.EDICIONES, MUNDI-PRENSA, 2.003.
”De pan de pobres a sofisticado aditivo. Tecnología e innovación en torno a la industria de la algarroba: el caso balear (1930-2010)”, Ramón Molina de Dios, Universitat de les Illes Balears, Versión definitiva: febrero 2012, Revista de Historia Industrial, N. º 49. Año XXI. 2012.2.
”Caracterización Morfológica, Composición Química y Valor Nutritivo de Distintas Variedades de Garrofa (Ceratonia silicua L,) Cultivadas en España”. Tesis Doctoral: Elena Albanell Trullas, Universidad Autónoma de Barcelona, Facultad de Veterinaria. Bellaterra, Septiembre de 1990.

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